Elegir un libro

“Busco un libro para un niño que no le gusta leer”

Si alguien ha intentado alguna vez que un niño con diez años que nunca ha comido lentejas y que dice que las odia, se coma un plato, habrá comprobado que es muy difícil por no decir casi imposible...pero nadie va al supermercado y le pide a la dependienta unas lentejas para un niño que no le gustan las lentejas.

Seguramente si desde que el niño empieza a comer papillas y purés hemos ido introduciendo poco a poco algunos días las lentejas, las espinacas o cualquier otro producto que no goza de mucha fama entre los más pequeños, seguramente el niño acabará comiendo y gustándole las lentejas. A lo mejor no le gustan con chorizo pero si acompañadas con arroz o a lo mejor no se come un plato de espinacas hervidas pero devora una tortilla de espinacas. Pero también puede ser, que realmente, al niño no le gusten las lentejas. Y les puedo asegurar y de eso saben mucho las madres y los padres, que no se acaba el mundo y que un niño puede crecer muy sano sin comer lentejas.

Bueno pues los libros y la lectura son como las lentejas, lavarse los dientes, tratar bien a la gente... son comportamientos y hábitos de vida que vamos adquiriendo conforme vamos creciendo. Sabemos lo desesperante que es intentar hacer que una niña que no le gusta leer, lea. Y nosotros en la Librería Cuchufleta tampoco tenemos la fórmula mágica o infalible para venderles un libro con el que seguro la niña vaya a querer leer. Lo que podemos hacer es intentar dar algunos consejos a la hora de elegir un libro y para que poco a poco inculquemos a nuestros pequeños el amor por la literatura, si entre todos lo logramos, entonces leerán.

Algunas sugerencias para elegir un libro

  • 1.Es importante conocer al niñ@ para quien vamos a comprar el libro. Qué edad tiene, cuáles son sus intereses y temas preferidos...
  • 2.Los niños son personas y como tal hay que tratarles. Las cosas se pueden contar de muchas maneras y la fantasía es maravillosa, pero no hay que mentirles ni ocultar ni disfrazar la verdad. Es por eso que según la edad del niño suelen haber unas temáticas que les interesan más y que les ayudan en su proceso de crecimiento y socialización.
  • 3.Siempre que sea posible, hay que elegir el libro con el niño y conforme se hacen mayores darles libertad para que elijan sus lecturas.
  • 4.Por lo normal los niños imitan lo que ven, si en casa nadie lee, será más costoso que el niño se interese por la lectura.
  • 5.Los libros son para que los leen y disfruten ell@s. Puede ser que a nosotros no nos guste determinado libro y a él no o puede ser que un libro que nosotros consideramos interesante, sea un tostón para el joven lector.
  • 6.Las divisiones por edades que hacemos tanto en la Librería Cuchufleta son orientativas. Puede ser que tengamos una niña de 12 años que quiera leer Crepúsculo, que se recomienda para mayores de 16. Es bueno que vayan probando y si lo empiezan y no les acaba de interesar, se puede guardar y seguramente más adelante le interese, o por el contrario, empiece a leerlo y se enganche por completo. Ni los gustos ni las clasificaciones son tajantes ni cerradas, cada niñ@ es un mundo.
  • 7.Las visitas a la biblioteca son muy recomendables. Casi siempre hay una biblioteca cerca de casa. Es bueno ir de vez en cuando, enseñársela o descubrirla juntos. Hacerles su carnet, que se acostumbren a cumplir las normas de funcionamiento y poco a poco dejarles que también vayan solos pues puede ser una aventura, como la primera vez que van solos a hacer un recado o salen de campamento.
  • 8.Los libros educan pero también divierten, no lo olvidemos porque la lectura debe ser una decisión propia del niño, no impuesta ni obligada. Eso no quiere decir que no se tengan que poner límites y normas, pero también se pueden negociar con ellos. Saber que tienen que respetar unas reglas es algo que les cuesta pero a la larga, lo suelen agradecer.
  • 9.Hay que estar atento a sus gustos, es decir, puede ser que el niño prefiera los video juegos o ver la televisión. Tenemos que negociar y aprovechar sus preferencias en ese momento. Muchos video juegos cuentan historias, hacen que ellos tengan que realizar actividades, leer para seguir avanzando y algunos programas infantiles también estimulan su imaginación. No es negativo ni debemos volvernos locos, hay tiempo para todo y ellos lo irán descubriendo poco a poco. Preguntarles que nos describan como es el persona principal del video juego que han jugado o que nos cuenten de que iba el capítulo de la serie que han visto, eso también ayuda a su autoestima pues se dará cuenta de que nos interesamos por sus cosas.
  • 10.Y recordad, no hay fórmulas mágicas, los niños no son mejores o peores porque tengan más o menos ganas de leer. Inculcar el amor a la lectura es un proceso lento y cada niño tiene su ritmo y sus tiempos.

Por último, en cuanto a las edades son muchas las clasificaciones nosotros a modo de orientación y partiendo de algunas ideas contenidas en los trabajos de Piaget, nos gusta la división que realizó Pedro D. Cerrillo (experto en literatura infantil, de la Universidad de Castilla la Mancha) y que propone seis estadios distintos, referidos exclusivamente a la selección de lecturas por edades, que vienen a coincidir en gran medida con las subdivisiones de los catálogos editoriales:

  • 1.De 0 a 2 años. Estadio sensorio-motor. Es el momento de las nanas, las canciones, las retahílas…También de introducir los primeros libro-juegos y libros de tela y cartón.
  • 2.De 3 a 6 años. Estadio pre-operacional. A esta edad pueden empezar a disfrutar acompañados de un adulto de los álbumes ilustrados y de los cuentos.
  • 3.De 6 a 9 años. Primer estadio de las operaciones concreta. En general, es el momento de empezar con libros cortos que puedan leer solos. Ver libros y autores.
  • 4.De 9 a 11 años. Segundo estadio de las operaciones concretas. Además de narraciones un poco más largas, es el momento de introducir libros sobre temas de conocimiento que les llamen la atención (dinosaurios, Egipto, medio ambiente…)
  • 5.De 12 a 14 años. Estadio de las operaciones formales. Irrumpe la literatura de misterio, de aventuras, de tintes sentimentales.
  • 6.A partir de 15 años. Estadio de la maduración. En esta fase de pleno desarrollo lector, y un adolescente que haya cumplido todas las fases anteriores, debería poder enfrentarse a cualquier lectura adulta sin discriminación de temas.

Es casi imposible que la edad de lectura de un niño coincida con su edad real, ni que todos los niños de una misma edad, aunque estén cursando el mismo nivel de lectoescritura, tengan el mismo grado de maduración lectora, por lo que resultaría tan impensable elegir un cuento, un libro o una novela para niños, tanto sin tener en cuenta su edad, como teniéndola como exclusivo punto de referencia; aunque unas orientaciones generales pueden ser de gran ayuda.